El Timpano Reptante
jueves, 2 de enero de 2014
La Ceremonia
Vengo de andar en bici, llego a casa y no entro. Doy otra vuelta, otra hora, regreso y no quiero entrar, quiero vagar, quiero estar en un lugar nuevo, algo fresco que renueve toda mi vida, agua fresca para mi puta sed, quiero bailar, pasármela bien, estallar esta realidad, estos policías, estos carros mamones, el puto lujo, las armaduras de esta sociedad, que por sí sola no reluce, sin esos objetos las personas se derriban como yo sin mi bici, caminando a media noche. Como yo sin ti, soñándote despierto, tratando de ignorar mis pensamientos enfermos que rondan tu figura, tan solo quiero verte de lejos, para calmar mi espíritu, para amarrarlo y que lo agarres a putazos, pero nel, fui a buscarte esta noche, di muchas vueltas en las que no quería encontrarte, en las que todo tiene ese pensamiento, finamente termino frente al monitor, escuchando New Order, tratando de bailar mientras cago-escribo este desperdicio de pensamientos digeridos, excreto algo que ya no se parece a ti, sino a la soledad que soy yo sin lo poco que poseo.
martes, 3 de diciembre de 2013
la llegada de la primavera
En una semilla primaveral está tú futuro, cargo sublime, como una primera flor de mata, aunque a veces pareciera que tus raíces rozan el pavimento y respiras contaminación, con unas gotas tú cascarón vuelve a brillar radiante de perfume, y con cada nueva corola sorprendes al peatón. Y lo interesante es ¨¿cómo tú cuerpo casa de tu mente será?¨ como si dos destinos pudieras tener, no como el destino de la flora del jardín municipal, sino entre un despeinado matorral con bellos pétalos, de ojos apagados por sequiase inviernos, o una ilusión de gran jacaranda con temporadas violetas y radiantes, a pesar de esta puta polución, a pesar de la lluvia acida, que llegues tú a arrojar pétalos por la calle, no como ahora que son los pasantes los que te los quitan.
Y yo con esta impotencia de perro, ojalá fuera un insecto para hacer mi telaraña entre tus ramas, más solo puedo olerte y mearte, con la imposibilidad de mostrarte mi humanidad, enfrentada mi lengua a tus espinas, y por esto regreso a la fachada del hogar, a hacer como que no pienso en tu caos, y a hacer como que mi lecho de la calle es. Pues el calor, frío es sin tu olor, así que expectan mis inquietudes, y respiro fuerte llenando al máximo mis pulmones cuando ando por tu acera, aceptando el término medio que me dan tus pistilos.
domingo, 16 de octubre de 2011
¿Por qué sueñas con regalar flores?
¿Por qué sueñas con regalar flores? Sé que nadie me preguntara eso;
¿Por qué quieres hacer una ventana? ¿Por qué quieres hacer una repisa?
En vez de querer dar toda la cochinada;la podredumbre que tengo en la cabeza
La que me va matando los años, y que me vuelve a donde mismo;
Sintiendo la derrota,toda la fuerza de crecer que se fue al fracaso,
Sé que no puedo mentir, daño he dado también,y he recibido alguno que otro apapacho,
Pero no le deseo la muerte a nadie, después de haber amado, no amo a nadie,
Y les deseo a las personas lo que yo no tengo y que alguna vez pensé en tener,
Pues en el pantano de mi cuerpo, de mi podredumbre,
Crecen en mi pecho unas flores extravagantes que no muchas personas pueden comprender,
Por es lodo en el que están embarradas, y ojala un día el pantano se haga prado,
Pero es esta realidad enferma la que riega la laguna de mis ojos.
La invencible, la que solo se calla con la harmonia que no encuentro
(Escrito al rededor de Febrero 011)
¿Por qué quieres hacer una ventana? ¿Por qué quieres hacer una repisa?
En vez de querer dar toda la cochinada;la podredumbre que tengo en la cabeza
La que me va matando los años, y que me vuelve a donde mismo;
Sintiendo la derrota,toda la fuerza de crecer que se fue al fracaso,
Sé que no puedo mentir, daño he dado también,y he recibido alguno que otro apapacho,
Pero no le deseo la muerte a nadie, después de haber amado, no amo a nadie,
Y les deseo a las personas lo que yo no tengo y que alguna vez pensé en tener,
Pues en el pantano de mi cuerpo, de mi podredumbre,
Crecen en mi pecho unas flores extravagantes que no muchas personas pueden comprender,
Por es lodo en el que están embarradas, y ojala un día el pantano se haga prado,
Pero es esta realidad enferma la que riega la laguna de mis ojos.
La invencible, la que solo se calla con la harmonia que no encuentro
(Escrito al rededor de Febrero 011)
Si no lo conseguimos
En estos momentos me veo sobrepasado por el exterior, el humano ha creado una pantalla capaz de atrapar más al espectador que cualquier lienzo en la historia, y cómo no caer con ella por el vórtice y sentirse miserable, inútil, la sombra de la Rata me está mirando en el taller, sus huesos calcinados crujen al seguir mis huellas, Janet tiene razón, no podía sentirme acongojado por la muerte, hasta que le ocurriera a alguien a quien amo, y ella cada vez recobra más importancia, su lengua morada lo cubre todo, no son palabras que dijo, son texturas, sensaciones, estados emocionales que murieron con ella, sus ojos secos en blanco y las moscas rodeándola, la libertad muerta, la inocencia aplastada por la realidad. Hoy siento que todo puede cambiar de un día para otro, también hoy me doy cuenta de que estoy maldito, mis ojos no encuentran la felicidad entre tanta indiferencia, se secan, y mi pecho está cansado de intentar brillar, de que lo golpeen, lo apuñalen, cada nueva obra me quita un dedo, un hueso, y son miembros podidos de mí, porque ya no brillan, me convierto en un maldito leproso...
(escrito hace un més aproximadamente)
(escrito hace un més aproximadamente)
domingo, 14 de agosto de 2011
La muerte de la Rata ¨José¨
El día que falleció la Rata José, me levante en la noche a escribir estas líneas, que en su momento no tuvieron mucho sentido sino hasta que me entere al día siguiente de lo que pasó; muerdo mis dientes y me tiemblan las manos al recordarlo, pero al finalizar el funeral, el rito que intente darle, me encontraba medio cuerpo metido en el mar y frente a mi salto un gran dorado, por más irreal que parezca, ella era libertad, soy escéptico, creo que esto es una coincidencia, al igual que la carta, pero es más bonito verlo de otra manera:
Si un día te encuentras buscándome y te pierdes,
ten la seguridad que me encontraras
en los últimos suspiros
después de la bahía de las rocas.
Cuando corten el hilo, mujer
y vuelvan los pájaros a tu cabeza,
sabrás la dirección para encontrarme
Iremos a Thar, iremos a Revillajijedo,
Pero la isla era de los sueños,
Cerralvo en su paraíso prometido.
Donde empieza la primavera y el invierno
la somnolencia, los sueños de casas, las películas
en embajadas
mientras el me decía a quien tengo que dejar
todo esto
mira ahí viene uno, te vienes corriendo y te alcanzo
Si un día te encuentras buscándome y te pierdes,
ten la seguridad que me encontraras
en los últimos suspiros
después de la bahía de las rocas.
Cuando corten el hilo, mujer
y vuelvan los pájaros a tu cabeza,
sabrás la dirección para encontrarme
Iremos a Thar, iremos a Revillajijedo,
Pero la isla era de los sueños,
Cerralvo en su paraíso prometido.
Donde empieza la primavera y el invierno
la somnolencia, los sueños de casas, las películas
en embajadas
mientras el me decía a quien tengo que dejar
todo esto
mira ahí viene uno, te vienes corriendo y te alcanzo
domingo, 5 de junio de 2011
Armando Manriquez
Anoche tuve un sueño, estábamos en una casa de la cultura situada en una ciudad parecida a Santa Rosalía, en el techo altísimo se colgaban cuadros obscuros, azulados, o seria que el techo era azul aguaverde y así los coloreaba. mi profesor, Armando Manríquez, ya difunto, nos daba una clase, teníamos que pintar un personaje desnudo, sobre un paisaje misterioso de un camino junto al mar en el que había un espejo gigante, Irán y Mario Jaime eran miembros de mi equipo y cada que me distraía le pintaban una nariz redonda o unos brazos chistosos.
No era el hecho de crear, propiamente lo más fascinante, sino la libertad de hacer penes y desnudos fornicando, de pintar con las manos, de no seguir el ejercicio, y la sonrisa, y los consejos del profe, el Salim Kindereano, la hora del tequila, acuarelas, óleos, acrílicos, papel mache, tinta china, pintura de cartel, el bajo presupuesto que nos caracterizaba a los alumnos, las becas escolares que le dio a todo el mundo, donando 15 pesos al mes por alumno que becaba, que importa el dinero, su objetivo era siempre más allá, hoy que soñé con usted profe, sé cuanto falta
No era el hecho de crear, propiamente lo más fascinante, sino la libertad de hacer penes y desnudos fornicando, de pintar con las manos, de no seguir el ejercicio, y la sonrisa, y los consejos del profe, el Salim Kindereano, la hora del tequila, acuarelas, óleos, acrílicos, papel mache, tinta china, pintura de cartel, el bajo presupuesto que nos caracterizaba a los alumnos, las becas escolares que le dio a todo el mundo, donando 15 pesos al mes por alumno que becaba, que importa el dinero, su objetivo era siempre más allá, hoy que soñé con usted profe, sé cuanto falta
miércoles, 25 de mayo de 2011
El ratón
Llegó un ratón a roer la raíz de mi muela
A veces le dejo en la lengua migajas de pan y leche
y se calma el dolor, y se van los mareos
pero le da por esta extraña obsesión,
de hacer el amor con los huesos,
de desenterrar los nervios sin cuidado.
es un bruto! un cobarde! un parasito!
y se parece tanto a mí mismo.
Entonces las hormigas de mi sangre salen para combatirlo,
pero las idiotas en la batalla caen rehenes presa de su gula,
por eso él sigue royendo.
Entonces la doctora envía sus cargamentos de penicilina,
pero no llegan a tiempo, el sigue masticando la carne
por eso él llamó a sus amigos.
por eso ya cerré la puerta, y no vi que entraran,
ojalá no ayan entrado, el dolor persiste.
Hoy le mande un guante blanco
mañana al amanecer frente al mar de saliva
el escogera el arma; el taladro, la cizalla o el soplete
y me pongo a pensar, y trato de hacerlo
pero su reggetón me fastidia la vida
tenemos que terminar esto, si mañana no acepta
yo iré por él a su guarida
A veces le dejo en la lengua migajas de pan y leche
y se calma el dolor, y se van los mareos
pero le da por esta extraña obsesión,
de hacer el amor con los huesos,
de desenterrar los nervios sin cuidado.
es un bruto! un cobarde! un parasito!
y se parece tanto a mí mismo.
Entonces las hormigas de mi sangre salen para combatirlo,
pero las idiotas en la batalla caen rehenes presa de su gula,
por eso él sigue royendo.
Entonces la doctora envía sus cargamentos de penicilina,
pero no llegan a tiempo, el sigue masticando la carne
por eso él llamó a sus amigos.
por eso ya cerré la puerta, y no vi que entraran,
ojalá no ayan entrado, el dolor persiste.
Hoy le mande un guante blanco
mañana al amanecer frente al mar de saliva
el escogera el arma; el taladro, la cizalla o el soplete
y me pongo a pensar, y trato de hacerlo
pero su reggetón me fastidia la vida
tenemos que terminar esto, si mañana no acepta
yo iré por él a su guarida
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